Los implantes no sólo aportan una linda sonrisa

La variedad y la relativa masificación de los implantes dentales es sin duda positivo para la gente. Sin embargo, también ha llevado a un poco de confusión para el común de las personas, con respecto a sus ventajas y verdaderos motivadores para realizarlos.

Su popularidad en algunos medios de comunicación y el énfasis exclusivo en sus beneficios estéticos (que existen, son claros y notables) ha dejado en un segundo plano, la importancia y los aportes de estos procedimientos en otros puntos más estrictamente relacionados con la salud bucal y general de los pacientes que lo utilizan.

Consultamos a la Dra. Alaya, una especialista en estos tratamientos, para poder sintéticamente enumerar los puntos a favor de estos procedimientos, que además, han disminuido considerablemente sus precios, gracias a los avances tecnológicos, las opciones de pagos y su extensión de uso.

Lo primero a destacar es que se trata de una solución definitiva, que rara vez requiere de ajustes en el corto o mediano plazo. Es una alternativa duradera (se calcula su vigencia en unos 25 años, en promedio) y su forma de funcionamiento es la que más se asemeja a los dientes naturales, permitiendo una masticación totalmente normal y cómo para quienes han perdido piezas dentales.

Asimismo no afecta a otros dientes cercanos, como sucede en el caso de los puentes dentales, que a veces requieren de intervenciones en otras piezas. Desde ya, uno de sus efectos más notables es que termina con los problemas provocados en las caries, por lo menos en aquellos casos en los que se realiza el implante.

El tratamiento en sí también es una de sus principales ventajas, ya que luego de aplicada la anestesia local, no se siente absolutamente nada durante el proceso (que precisa sólo de un par de horas para completarse) y la vuelta a la normalidad no suele demorarse más de 2 días. Con el correr de los días, se produce lo que se conoce como osteointegración; es decir, que que el titanio se une con el hueso, a nivel molecular, de una forma armónica, automática y sin molestias. Uno de los secretos de su vigencia.

Este tratamiento cuida además, a toda la masa ósea, ya que cuando la ausencia se da en períodos prolongados de tiempo, los huesos suelen resentirse.

Una vez terminado el trabajo, el paciente obtiene una absoluta comodidad en su uso y prácticamente -con el correr de los días- se olvida de que se trata de algo artificial. El mantenimiento es sencillo y supone el cepillado diario y la misma higiene que las piezas naturales. Sin costos extras.

Se puede conocer más detalles sobre los implantes en el siguiente enlace: https://draalaya.com.ar/implantes.html; pero seguramente coincidiremos en que es uno de los tratamientos estéticos y de salud que más beneficios traen, sin ser invasivos.

Y sí, también cabe mencionar los beneficios a nivel estético, ya que se asemejan notablemente a un diente natural, con los consiguientes buenos resultados para la propia autoestima.

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