La calidez y forma de lo nórdico estimula el cerebro, y estas ventajas lo prueban

Menos, es más, y más natural y curvo es menos estrés mental. Como tengas el dormitorio influye mucho en tu estado emocional. Des crédito o no, la decoración tiene mucho que ver en con cómo te sientas mentalmente.

Pero no una cualquiera, el estilo nórdico y escandinavo es el más aconsejado. Los diseñadores de espacios lo adoptaron por sus cualidades y nos enamoramos tanto como la gráfica que adora presumirlo en tapa.

Sentirnos calmos, más creativos y confortables también tiene que ver con cómo recreemos el espacio propio, bastante. Va más allá de colocar una sommier acá y una cómoda en frente. Se trata de elegir a conciencia. Acabados, formas y líneas no enfiladas que abracen nuestro descanso e influyan sobre cómo nos percibimos y vivimos el día.

Toda decoración angulosa o recta se percibe belicosa y nos pone en alerta, decenas de investigaciones científicas han llegado a ese acuerdo, por eso cada vez más el mercado de los muebles, como el de tantos otros sectores, gira hacia la liviandad en los proyectos desde lo visual y táctil. 

Tranquilidad, seguridad y belleza son oro para la arquitectura y diseño moderno. Percibir ambientes hechos a medida, como los que proponen los especialistas de Melpar Muebles, en Buenos Aires, nos permite rodearnos de objetos que nos dicen algo más, que inspiran y devuelve bienestar mental y emotivo a cada paso, porque los pensamientos giran en torno a la satisfacción permanente, y estos son los que más ayudan.

– Los espacios estimulantes mantienen vivas las neuronas. Una frase amorosa, una foto de un lugar soñado, sábanas suaves o un cuadro que nos transporta, hacen algo más que ayudar a sentirnos sentirnos bien, conservan activo el cerebro, porque entra en juego el factor de asombro y felicidad.

– El estilo nórdico y escandinavo desestresa. Las curvas redondeadas alivian y equilibran. La tendencia a lo natural de este tipo de elementos suma enorme bienestar general a las personas. Respaldos, cajoneras, mesas de luz y escritorios en esta tendencia han demostrado ser los muebles que más benefician la concentración al estudiar o trabajar, a fijar el conocimiento y a mejorar estados anímicos armonizando cuando se rodean de naturaleza, como una planta de interior o una ventana que permita la entrada de aire en algunos momentos del día.

– Como somos, estamos. Con certeza absoluta, se concluye que cuando entramos a acopiar cosas, generamos una conducta dificultosa para la mente. Nos sentimos cansados y desordenados, como la casa misma. Sin embargo, cuando el ambiente se mantiene higienizado y liberado, lo notamos enseguida en nuestros pensamientos y nos serenamos. Es como si el aire pasara a través de nosotros, y esa es una sensación increíble y real que debemos permitirnos.

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