La importancia de la lectura en casa: el mueble que más la beneficia

La lectura es calidad de vida, cada vez quedan menos dudas de eso. Y es uno de los primeros beneficios por los que los especialistas en emociones y aprendizaje aconsejan hacerlo.

Más allá de la edad que se tenga, el conocimiento o la profesión, una biblioteca en casa es un regalo invaluable a disfrutar y vivir. Un libro transmite, entretiene, transporta y moviliza, de abuelo a padre y de padre a hijo, las personas elevan sus saberes, sueños y nostalgias en ellos, y trascienden.

Empezar desde muy chicos con este saludable hábito es definitivo y fundamental, ya que impacta directamente en lo venidero. Las estadísticas lo determinan, un chico que lee en el hogar rinde mucho mejor en la escuela y se vuelve más competente, mejorando en mucho sus posibilidades.

Y para asegurarlo, una biblioteca o estantería como las de vanguardia en estilo nórdico y escandinavo que encontramos en la tienda online de Melpar Muebles, cumplen al cien con la tarea de llevar libros al cuarto de lectura para su uso e intercambio, sin descuidar lo visual y decorativo que se ve potenciado con estos diseños súper cálidos y personales, que además refuerzan a favor del bienestar general.

Los poderosos beneficios de la biblioteca familiar, según sitios educativos como Universia:

– Fomenta la destreza en la lectura: los chicos y grandes que tienen variedad de libros en el hogar, leen casi un 21% más que aquellos que no tienen una y no concurren a bibliotecas públicas con regularidad, según un estudio internacional.

– Suben sus promedios: Diversas investigaciones educativas concluyen que adquirir libros para la casa prestigia luego el desempeño en cuanto a notas y saberes, dando mucho mejores promedios

– Les va mejor en la escuela: más de 20 países demostraron hace poco que un espacio personal de libros asegura que los chicos y también en preparación académica, permanezcan e incluso ingresen más a centros de estudio que aquellos que no tienen la motivación del conocimiento.

– Achica el acceso desigual a la educación: cuando la costumbre de leer es plena, se encuentran más posibilidades más allá de los recursos con los que se cuente. Todos los días, chicos con enorme potencial son becados y apoyados en su desarrollo.

– Se estimula el cerebro y decae el estrés: se resuelven inconvenientes, conceptualiza mejor, entienden las consignas y hasta nos volvemos más calmos y positivos luego de realizar una lectura favorita.

Razones de sobra para concluir que el hábito de la lectura en casa es parte absoluta de la educación de calidad y buen desempeño de las personas que hoy se están formando, y también de aquellas que precisan distraerse un rato de la pantalla, sumar nuevo conocimiento o simplemente disfrutar su ocio.

Y vos, ¿ya tenés tu biblioteca?

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